Rodaje · 6 min

Qué incluye de verdad una jornada de rodaje

Ocho horas de rodaje no son ocho horas de grabar. Es la confusión más común cuando alguien contrata cámara por primera vez, y la que más tensiones genera a media tarde.

Cámara con óptica preparada sobre una mesa antes de salir a rodar
El equipo sale de casa montado y comprobado. Esa media hora no se factura, pero existe.

Cuando te paso una jornada completa estoy reservando el día entero: no cojo otro trabajo esa fecha, bloqueo el equipo y organizo el desplazamiento. Lo que se mide son ocho horas desde la hora de citación, más una hora de comida que no cuenta como rodaje y no se factura.

La hora de citación es la hora a la que quedamos en la localización, no la hora a la que empiezo a grabar. Es un detalle que parece menor y no lo es: si quedamos a las 9:00 y el primer plano se graba a las 9:40 porque hay que montar, esos 40 minutos ya están dentro de tu jornada. Siempre.

Dónde se va el tiempo

Un día normal se reparte más o menos así:

  • Montaje (30-45 min). Cámara, óptica, filtros, monitor, sonido, luz si hace falta. Comprobar niveles de audio, balance de blancos y que las tarjetas están vacías.
  • Primer bloque (3-4 h). Los planos principales, que son los que no se pueden perder. Aquí es donde hay que tener la cabeza más fresca.
  • Comida (1 h). Parada real. Rodar sin parar no sale más barato: sale peor.
  • Segundo bloque (3-4 h). B-roll, detalle, recursos y todo lo que el montaje va a necesitar aunque hoy no lo parezca.
  • Desmontaje y volcado (30 min). Recoger y hacer la doble copia de seguridad de los brutos antes de salir de la localización.

Súmalo: entre la citación y la salida hay nueve horas largas. Por eso una jornada completa ocupa un día entero de agenda, no una mañana.

Lo que casi siempre se olvida

Tres cosas que se cuelan en el cálculo de todo el mundo y conviene poner sobre la mesa antes:

1. Los desplazamientos entre localizaciones cuentan

Si rodamos en tres sitios de la isla, el tiempo de coche entre ellos sale de la jornada. Dos localizaciones en un día es cómodo; cuatro, es un día de conducir con la cámara guardada. No es un problema, pero hay que decidirlo al planificar, no a las 15:00.

2. Esperar también es rodar

Esperar a que llegue el cliente, a que abran el local, a que pase la lluvia o a que el protagonista salga de una reunión es tiempo de jornada. No lo digo para cobrar de más: lo digo porque si lo sabes de antemano, lo organizas mejor.

3. El material pesa

Una jornada completa en 4K son entre 200 y 500 GB de brutos según cuánto se ruede. Eso hay que volcarlo, duplicarlo y entregarlo. Si quieres los brutos, ten listo un disco; si no, los conservo yo mientras dure el proyecto.

La diferencia entre un rodaje tranquilo y uno a contrarreloj casi nunca es el equipo. Es haber contado bien las horas una semana antes.

Media jornada: cuándo tiene sentido

Cuatro horas dan para bastante si el plan está cerrado: una localización, un protagonista, una lista de planos acordada por escrito. Funciona muy bien para producto, para una tanda de reels o para una entrevista corta.

Deja de funcionar en cuanto aparecen dos localizaciones, tres cambios de vestuario o un "ya que estamos, grabamos también...". En ese punto conviene subir a jornada completa desde el principio: sale más barato que encadenar horas extra y el resultado es mejor, porque nadie va con prisa.

Las horas extra se hablan antes

Si a las siete horas y media está claro que no llegamos, te lo digo en ese momento, no en la factura. Decidimos juntos si se amplía o si se corta, y si se amplía queda confirmado por escrito. Esta es la regla que más disgustos evita de todas las que tengo.

Dos días seguidos cunden más de lo que parece

Si el proyecto es grande, dos jornadas consecutivas rinden bastante más que dos sueltas separadas por semanas: el equipo ya está montado, la luz del segundo día se parece a la del primero, el protagonista ya está suelto delante de la cámara y no hay que volver a explicar nada. Por eso el bloque de dos días sale mejor de precio por jornada.

Entre jornadas consecutivas dejo doce horas de descanso. No es una formalidad: el segundo día de un rodaje mal dormido se nota en el encuadre.

¿Cuántas horas necesita tu proyecto?

Cuéntame qué hay que rodar y dónde, y te digo honestamente si con media jornada llega o si conviene el día entero.

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